El 14 de mayo de 2001, una furgoneta Golden Dragon, propiedad de la fábrica de dispositivos médicos Shanghai Xiangsheng, circulaba por la carretera elevada de circunvalación interior de Shanghái. Durante el trayecto, la rueda trasera izquierda, junto con el semieje, se desprendió repentinamente. La rueda rodó por encima de la barandilla y cayó desde una altura de 5 metros, golpeando la cabeza de Zhou Lei, un joven que caminaba tranquilamente por la acera bajo el viaducto. Zhou Lei falleció a causa de una hemorragia craneoencefálica a pesar de los esfuerzos de reanimación del hospital.
Tras el accidente, el Cuerpo de Policía de Tráfico de Shanghái inició una investigación y encargó a los departamentos pertinentes la realización de una evaluación técnica del vehículo implicado. La evaluación concluyó que el deterioro de la lubricación del cojinete del semieje de la rueda trasera izquierda fue la causa del accidente. Los familiares de Zhou Lei reclamaron 5 millones de yuanes en concepto de indemnización al propietario del vehículo, al taller de mantenimiento y al fabricante, alegando que todos ellos tenían responsabilidades ineludibles. Las tres partes se culparon mutuamente, y el caso se complicó debido a la falta de instituciones de evaluación autorizadas y de normas del sector.